Cuando nos conocimos en Venezuela, no había plan de negocios, ni inversores, ni una hoja de ruta clara. Éramos dos personas jóvenes con ganas de construir algo propio y la certeza de que esperar no era una opción.
La incertidumbre económica, la inestabilidad, vivir en un entorno donde todo podía cambiar de un día para otro nos obligó a buscar oportunidades fuera de lo tradicional. Así descubrimos Upwork, el mundo del trabajo digital y, con él, el marketing.
Mientras terminábamos nuestras carreras, tomamos cada curso que podíamos. Aprendimos solos, fallamos, ajustamos y volvimos a intentarlo. Con el tiempo construimos un equipo, ganamos experiencia trabajando con negocios de distintos países y, poco a poco, lo que empezó como freelance se fue convirtiendo en algo más serio: una agencia real, con procesos, con clientes recurrentes y con una forma muy clara de entender el trabajo.
Hoy dirigimos Sentinel Marketing desde España con la misma mentalidad con la que empezamos todo: construir con precisión, operar con integridad y no lanzar nada sin estrategia.